Defunción por Contingencia Profesional



El Sistema Público de Salud protege el riesgo de defunción del trabajador con el objetivo de compensar los gastos del sepelio y proteger la situación de necesidad derivada del fallecimiento del causante. Dependiendo del parentesco entre el fallecido y el familiar beneficiario, la prestación tendrá una denominación diferente, así como requisitos y cuantías específicas.

Cuando las lesiones se producen por la falta de medidas de prevención de riesgos laborales, las prestaciones se incrementan entre un 30% y un 50%, y este recargo cae directamente sobre el empresario infractor.

Todas las prestaciones derivadas de Contingencia Profesional (AT o EP) no requieren periodo previo de cotización.

TIPOS DE PENSIÓN

Es la prestación económica destinada al viudo/a de la persona fallecida. La prestación será la que corresponde en cuantía proporcional al tiempo vivido con el fallecido, garantizándose en todo caso el 40% a favor del cónyuge, o que conviviera con el causante en el momento del fallecimiento y reuniera los requisitos de la pareja de hecho.

La cuantía de la pensión es el 52% de la base reguladora correspondiente al causante, siendo del 70% si el pensionista tiene cargas familiares, la pensión es la principal o única fuente de ingresos y los rendimientos anuales no superan unos mínimos establecidos. Esta pensión es compatible con cualquier renta de trabajo o con la pensión de vejez o incapacidad permanente del beneficiario.
Son beneficiarios los hijos/as del causante con independencia de la naturaleza legal, matrimonial o adopción. Así como los hijos/as del cónyuge superviviente menores de 21 años o mayores incapacitados, los hijos/as hasta los 24 años (en 2014 se ampliará a los 25 años) que no realicen ningún trabajo lucrativo o si sus ingresos son inferiores al SMI y los menores de 25 si no sobrevive ninguno de los padres y no trabajan o sus ingresos son inferiores al 75% del SMI.

La cuantía de la prestación es del 20% de la base reguladora del fallecido para cada huérfano, y puede incrementarse un 52% si no existe cónyuge superviviente. La suma de las pensiones de viudedad u orfandad no puede exceder la cantidad de la base reguladora sobre la que se ha calculado.
Es una ayuda a los familiares (padres, abuelos/as, nietos y hermanos/as) que hayan vivido con el fallecido y que dependieran de él económicamente. Para el cálculo de la prestación se aplicará un 20% de la base reguladora, incrementándose un 52% si el fallecido no tuviese ningún beneficiario de las pensiones de viudedad y orfandad.
Se concede un auxilio a quien asume los gastos del sepelio derivados del fallecimiento del causante. Los gastos se satisfacen por el siguiente orden: cónyuge, el sobreviviente de una pareja de hecho, hijos/as o parientes que convivían con el fallecido. En caso de que el sepelio no haya sido efectuado por los familiares, se abonará a la persona que lo haya efectuado. La cuantía de la prestación para el año 2013 asciende a 46,41€.
En caso de muerte producida por AT o EP, además de las prestaciones establecidas, el cónyuge superviviente o el sobreviviente de una pareja de hecho tiene derecho a una indemnización especial a tanto alzado de 6 mensualidades de la base reguladora. Cada uno de los huérfanos/as tiene derecho a una mensualidad. En caso de que no exista viudo/a, el huérfano/a también tiene derecho a la parte que le corresponda de las 6 mensualidades mencionadas.

También existe una indemnización a favor del padre o de la madre que vivieron bajo la responsabilidad del causante, cuando no existan otros familiares con derecho a pensión, siempre que no tengan derecho a recibir una pensión a favor de los familiares. La cuantía es de 9 mensualidades si sólo vive un beneficiario y de 12 mensualidades si viven los dos.
Son beneficiarios los hijos/as y los hermanos/as mayores de 22 años, cualquiera que sea su condición civil. La cantidad a percibir será equivalente al 20% de la base reguladora, con un máximo de 12 mensualidades donde se incluyen 2 pagas extra.